Al rescate del Baburizza

Ayer se firmó un convenio entre el sector privado y el municipio porteño para realizar un completo proyecto de reactivación del Museo de Bellas Artes de Valparaíso.

En un par de años terminarán los días de inactividad del Palacio Baburizza, antigua casona estilo Art Noveau que desde 1971 albergaba al Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso y que en 1998 debió cerrar sus puertas debido a las malas condiciones en que se encontraba, producto del paso del tiempo y de la falta de mantención. Y aunque este inmueble es monumento nacional, recién hoy existe un plan concreto creado entre el sector privado y el municipio porteño para reactivar este museo, que resguarda una completa colección pictórica, con obras nacionales y extranjeras de incalculable valor.

La idea es ejecutar dos proyectos paralelos: El primero busca remodelar y ambientar el palacio con las condiciones adecuadas para una sala de exposiciones,y el segundo se concentrará en la restauración de las obras que sufrieron deterioro. Este proceso estará en manos del Centro de Conservación Restauración y Estudios Artísticos (CREA), dependiente de la Galería de Arte Jorge Carroza de Santiago, y tendrá un costo cercano a los 500 millones de pesos a lo largo de dos años y medios de trabajo.

“Uno de los objetivos de esta entidad es recuperar patrimonios culturales a lo largo de Chile, y esta colección es considerada una de las más importantes a nivel nacional por las obras y los grandes artistas que reúne”, afirma Macarena Carroza, encargada de CREA y quien ha delineado el tipo de trabajo para la recuperación de este patrimonio, lo que quedó especificado en el convenio que firmó ayer con representantes del municipio porteño para iniciar la tarea.

La colección Baburizza está compuesta por pinturas francesas, italianas y españolas de fines del siglo IXI, con obras del comienzo del impresionismo y del naturalismo, junto a otras tendencias que movieron el panorama cultural en Europa. Además, hay pinturas chilenas con temáticas de Valparaíso, junto a una serie de cuadros de artistas nacionales, que datan de los años ’20 hasta nuestros días.

Las 340 piezas llegarán en marzo a CREA, ubicado en Santiago. El trabajo se dividirá en cinco etapas, comenzando por los cuadros de Juan Francisco González, para realizar pequeñas exposiciones al término de cada una de ellas. “El propósito es que esta restauración sea abierta a todos, para que puedan apreciar el proceso y no sientan que las obras desaparecieron tanto tiempo” explica Macarena Carroza, que ya reunió un equipo de seis restauradores que serán dirigidos por Alejandra Castro, artista de la Pontificia Universidad Católica.

Este proceso se iniciará con el diagnósticos de cada cuadro, luego se realizará una propuesta de tratamiento fundamentada que será expuesta frente al Concejo Municipal. El programa considera un estudio físico, químico y estético de las obras, por medio de instrumentos y metodología científica; la documentación de toda la colección, además de sus procesos de restauración con fotografías e informes.

Actualmente las obras se encuentran en un depósito, que si bien fue una buena medida transitoria, tampoco brindó las condiciones ambientales necesarias para su mantención. Por eso, la primera acción de CREA será habilitar ese lugar como un espacio idóneo para la exhibición temporal de la colección.

UN NUEVO PALACIO

En más de cien millones de pesos está avaluada la remodelación del antiguo palacio Baburizza, que data de 1916. Esta parte del proyecto está en manos del municipio porteño, el que tiene al misión de responder por esta ardua tarea en el mismo plazo de dos años y medios, ya que la restauración sería inútil si no existe un lugar apropiado de exhibición.

Por este motivo, Carlos Lastarria, director del museo, afirma que el edificio está siendo sometido a un intenso estudio de remodelación, porque debe hablitarse un inmueble que originalmente era una vivienda, y convertir sus espacios en salas de exposición con las mejores condiciones posibles. Eso significa realizar un trabajo museográfico de diseño de iluminación, climatización y ambientación, junto a la instalación de la colección en forma cronológica y temática para la correcta exposición al público.

El proyecto incluye además una galería vitual con las obras del Baburizza a través de una página web en Internet, que pretende entregar en forma didáctica la información.

Si todo resulta como está planificado, el Paseo Yugoslavo podría brindar a Valparaíso un nuevo circuito artístico, que comprendería la Escuela de Arte de la Universidad de Playa Ancha, el Museo de Bellas Artes y una casa museo que la familia Carroza está habilitando en el lugar para realizar exposiciones con artistas de la zona, y cuya inauguración será a principios del próximo año

http://www.mercuriovalpo.cl/site/edic/20001213211613/pags/20001213225526.html

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