Directora de CREA en “Entre citas” del Mercurio de Valparaíso

El domingo 21 de diciembre, la directora de CREA fue entrevistada por el Mercurio de Valparaíso: “El Valparaíso (im) Posible” por Fernanda García.
Aquí les dejamos link de la entrevista impresa y la entrevista completa.

Entrevista en el Mercurio de Valparaíso (link a la noticia)

-¿Cómo ves la evolución del oficio de la restauración en Chile?
Ha sido una buena evolución en el sentido que cada vez más, se ha llegado a una mayor profesionalización, a pesar que las universidades y escuelas aún no son las mejores a que podemos aspirar. Sigue siendo imperioso salir de Chile para formarse bien en todas las disciplinas que tiene el oficio, y eso podemos cambiarlo, son próximos desafíos sin duda.
Hay una mirada sobre el oficio de restaurar que debe ser más amplia y multidisciplinaria. Cada vez más, comparto la visión que la puesta en valor del patrimonio mueble e inmueble, material e inmaterial, debe analizarse con cruces de otras miradas como la historia del arte, el urbanismo, la biología, la poesía, el paisaje, la geografía, la gastronomía, la política, entre otras. Cada obra que hace referencia a nuestra trascendencia pasada, o bien aquello que hemos decidido que tenga significado en nuestro futuro, conquista muchas fronteras en su metodología de análisis. Y esa atención puede formarse con mirar, escuchar y compartir experiencia con grandes maestros.  Son diálogos a veces muy complejos que deben pretender la excelencia, la ética, la estética, entre muchos otros valores, por lo que cada caso debe ser analizado con todas las variables y expertices necesarios. Para que cada intervención que se emprenda, no sean islas dentro de los otros grandes temas del hombre con su ciudad, con su identidad, con su futuro, sino que sean intervenciones vivas basadas en el bien común.
-¿Qué rescatas de lo que significó para ti el trabajo de recuperación de la Pinacoteca del Museo Baburizza de Valparaíso?
El permanente orgullo de que hemos sido parte de que el Museo de Bellas Artes de la ciudad este abierto para su comunidad y para el mundo con sus visitas. Aún con mucha ambición de seguir aportando en perfeccionar todo lo mejorable en él.
-Tú eres de las que no aceptas el discurso de que sin plata no se pueden hacer cosas. ¿Cómo cambiar ese paradigma en Valparaíso donde siempre se dice que es una ciudad “quebrada” financieramente?
Quebrada financieramente, pero con un capital social y creativo poco antes vistos en una ciudad de esta escala, por lo que la tendencia debiese ser que la ciudad emprenderá por caminos menos convencionales quizás, pero de alto impacto económico y social. Ciertamente es parte del problema su situación financiera, hace que todo partir sea más complejo.  Pero la pregunta es ¿porqué esta quebrada? Más allá de las inmediatas respuestas que pueden tener base en las gestiones políticas y administrativas que hemos tenido, creo que hay un discurso más profundo aún, finalmente las personas que están y han estado en el liderazgo político, son personas que se eligieron democráticamente  entonces, somos actores poco activos . Yo pienso que hay un discurso más profundo todavía.
Creo que no hemos sabido construir un proyecto colectivo que aúne todos los Valparaísos que somos. Y eso nos ha desgastado y frustrado como un gran colectivo. Entonces andamos disgregados con batallas de barrio, pero no de ciudad.
Necesitamos urgentemente conquistar un futuro para Valparaíso, a través de la invención de un camino posible y seguirlo, concretarlo a través de proyectos que hagan sentido ciudadano y que sepan escuchar la geografía y atributos naturales del territorio. Hay que dejar surgir los trazados que le dio la naturaleza, vivir los cerros dignamente con transporte, con urbanismo, con grandes obras que dignifiquen y rentabilicen los espacios,  encausar las aguas y parques por las quebradas que conecten cerro, ladera y plan. Restaurar y habitar el casco histórico del plan de Valparaíso con programas atractivos.  Crear más espacios públicos  con buenos planes de mantención y llegar a una costanera de mar abierta para todos los porteños y sus visitas.  Conciliar puerto y ciudad de una vez. Potenciar diferentes industrias, no solo la portuaria. Debemos ser muy exigentes y participativo con todo nuestro territorio.
El cambio de paradigma es fruto de una conversación distinta para Valparaíso, un discurso que no tengo duda que la llevará a desarrollarse económicamente, culturalmente, socialmente y espiritualmente.
-¿Cómo más te vinculas a Valparaíso más allá de tu trabajo con el arte y la restauración?
Hace más de 12 años que con mi familia nos anclamos al puerto, por lo que todos los temas me vinculan a ella: los afectos, la educación de los hijos, los amigos, una parte de nuestras oficinas de la sede en Santiago, se instaló en la ciudad.
La admiración, oficio y compromiso con esta ciudad es bien grande. Por lo que participo activamente en ella a través de fundaciones y corporaciones de la región, donde en todas ellas mi compromiso está en la visión y excelencia para emprender un proyecto de larga data para la ciudad y región de Valparaíso.
-¿Qué propondrías para abordar el problema de graffitis y rayados en el Puerto?
Hay muchos programas prácticos en cuanto a cómo proteger nuestras fachadas y monumentos, también se puede hacer una legislación cada vez más fuerte en estas materias; pero creo que por sobre todas las medidas que se puedan tener, el foco y recursos deben estar en la educación y en la construcción de una cultura en donde la ciudad y su infraestructura se perciba como un espacio común de calidad,  donde exista mayor consenso sobre la estética que debe tener este espacio.  Hay que enaltecer el espacio público, que es uno de los lugares más importantes donde puede estar emplazada una obra de arte, pero no todo cabe y los ciudadanos debiésemos ponernos mucho más exigentes y críticos al respecto.
Pienso que es desde la educación pre-escolar en adelante, desde donde debiésemos contemplar muchas horas de educación cívica, de contemplación de paisaje, de formación en nuestras raíces culturales; momentos en donde se genere afecto, el vínculo con estos temas. Donde los chicos aprendan a vivir en comunidades y que se perciban como actores activos en ellas: su casa, su calle, su barrio, su ciudad, su región, su país, su mundo.
-En este país donde se “manosea” tanto la palabra Patrimonio, ¿cómo lo defines para que sea un concepto con el que se familiaricen niños y jóvenes y se sientan más cercanos a él?
Volver al origen de la palabra, que patrimonio significa conjunto de bienes y derechos que nos pertenecen. Es importante sentir las palabras no sólo decirlas, no sólo utilizarlas, sino que hacer acción con ellas. El que sea propio dignifica siempre la idea de lo que suena: “el Patrimonio” a solas es ajeno, “mi patrimonio” cercano, y “nuestro patrimonio” es un concepto potente que construye identidad y país.

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