Retorno al esplendor

La colección artística del Palacio Baburizza en Valparaíso está siendo restaurada por la empresa CREA. Más de 200 valiosas obras nacionales y europeas ya están listas para ser exhibidas durante el 2006, y más adelante volver a su escenario natural, cuando el museo porteño haya sido refaccionado.

Texto, Soledad Salgado S. / Fotografías, gentileza Crea

En CREA ­Centro de Conservación, Restauración y Estudios Artísticos­ se trabaja como en un laboratorio. En un ambiente muy blanco en el que la concentración es absoluta, las piezas artísticas pasan por diversas salas debidamente acondicionadas, donde se van reparando los daños sufridos por el paso del tiempo y las malas condiciones de almacenamiento. Como si estuvieran en un quirófano, estos especialistas en restauración trabajan hace cinco años devolviéndoles a las obras su valor estético y patrimonial.

La empresa se creó “luego de constatar las intervenciones de baja calidad que presentaba el patrimonio privado de nuestro país”. A raíz de eso decidieron formar un grupo de expertos en el tema y establecer una metodología e infraestructura de alto nivel que permitiera profesionalizar el trabajo de restauración. El punto de partida y lo que el grupo asumió como un desafío ­además de los encargos privados­ fue tomar la colección del Palacio Baburizza de Valparaíso y recuperarla, ya que gran parte de las obras se encontraban en mal estado debido al cierre de este museo y su posterior bodegaje en dependencias municipales.

Según explica Macarena Carroza ­directora de CREA e historiadora del arte­, buscaban trabajar en una colección emblemática (tanto en la restauración, como tasación y documentación), y como conocía la importancia cultural de ese conjunto de obras le pareció una buena opción. Luego de una serie de conversaciones con el municipio de Valparaíso se acordó la restauración de las obras, y este año se sumó la restauración del museo mismo, a fin de transformarlo en un digno escenario para la colección.

Así fue como se asociaron con la Compañía Italiana de Conservación, una organización sin fines de lucro que se ha especializado en el rescate de hitos patrimoniales europeos. Mientras ellos, representados por CREA en Chile, desarrollan la estrategia de recuperación del Palacio Baburizza, los restauradores trabajan arduamente para tener listos los 245 cuadros durante el 2006.

La colección se fue formando de a poco. Pascual Baburizza era un inmigrante croata con gran sensibilidad por el arte y muy solitario. Fue adquiriendo las obras para su deleite personal, ya que nunca se casó ni tuvo hijos. Fue exquisito en la elección de los trabajos, la mayoría del siglo XIX, los que se pueden dividir en tres conjuntos: la pintura francesa que desarrolla el paisajismo francés de principios de ese siglo con grandes representantes de la escuela Barbizon; la pintura española que trabaja el costumbrismo de ese país con gran virtuosismo; y el conjunto de la pintura chilena en la que destacan autores como Rugendas, Camilo Mori y Pedro Lira.

Al momento de su muerte, donó los cuadros al municipio, entidad que el año 1945 compró el edificio para instalar allí el Museo de Bellas Artes de Valparaíso. Lamentablemente en 1997 se cerró por daños arquitectónicos y el valioso conjunto quedó en la penumbra.

Al sacarlo de las bodegas municipales, la mayor parte presentaba problemas de barniz y suciedad, pero también existían algunos trabajos con roturas, grietas o deformación de planos. Algunos casos que llamaron poderosamente la atención de Alice Sailer, coordinadora de taller en CREA, son dos obras de Alfredo Valenzuela Puelma: “La Segadora” y “La juventud tentada por los vicios”, cuyas telas estaban enrolladas y con malos repintes anteriores, incluso con piezas faltantes. “Ése fue un desafío enorme”, sostiene Héctor Quinteros, jefe de restauración de esta colección en particular.

Otro ejemplo de desgaste es el que sufrió “Paseo Atkinson”, de Alfredo Helsby, que había perdido detalles como el humo en el horizonte, detrás de una niña que juega con un aro.

Como ya están listas 200 obras, pero aún no comienzan las labores de reparación del Palacio Baburizza, las piezas han sido llevadas al Senado, algunas están siendo exhibidas y otras debidamente almacenas en el lugar. La idea es que durante el 2006 ya esté en marcha su restauración para que vuelvan al lugar que les corresponde. Por mientras, según cuenta Macarena Carroza, se ha pensado exponerlas en espacios nuevos, como será el Museo de la Moneda. De esta manera todos podrían apreciar ­y no sólo quienes asisten al Senado­ el valor patrimonial de la colección Baburizza

http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id=%7Bb1063030-839c-4978-8fe3-b0bccc014b0c%7D

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